Selena Gomez solicitó formalmente ser retirada de la demanda por supuesto fraude relacionada con Wondermind, la empresa de salud mental que cofundó junto a su madre, Mandy Teefey, y la empresaria Daniella Pierson. La petición fue presentada por sus abogados después de que varios inversionistas acusaran a las fundadoras de haberlos inducido a invertir alrededor de 1,2 millones de dólares mediante supuestas promesas sobre el crecimiento de la compañía y el desarrollo de proyectos que finalmente no se concretaron.
La defensa de Gomez sostiene que la cantante no tuvo un papel administrativo ni participó directamente en las operaciones de Wondermind. Sus abogados argumentan que su participación se limitaba a funciones de consultoría y a su cargo como Chief Impact Officer, por lo que consideran que no existen fundamentos para responsabilizarla por las decisiones financieras de la empresa. Su abogado, Mathew Rosengart, calificó las acusaciones contra Gomez como “absurdas” y “sin fundamento”, y afirmó que ella no estuvo involucrada en las negociaciones con los inversionistas.
Por su parte, los demandantes sostienen que recibieron información engañosa sobre la situación financiera y las perspectivas de Wondermind, y que desconocían los problemas que atravesaba la compañía. La disputa continúa ahora en los tribunales, donde deberá determinarse si Gomez puede ser excluida del proceso. Hasta el momento, no existe una resolución judicial que determine que la cantante haya cometido fraude, por lo que las acusaciones siguen siendo parte de un litigio pendiente.